
Una de las mejores películas que he visto. director : Kim Ki-Duk : otra película: Primavera, Verano, otoño y de nuevo primavera...
| Bom, Yeoreum, Gaeul, Gyeowool, Geurigo Bom |
Dice Eduardo Colombo:
La anarquía es la figura de un espacio político no jerárquico organizado por y para la autonomía del sujeto de la acción. [La autonomía del sujeto humano, sujeto construido como forma individual o colectivo.]
Entonces:
La base del anarquismo, desde el punto de vista de la filosofía política, es un relativismo radical. Ruptura total con toda heteronomía: los hombres construyen su propio mundo, se dan a sí mismos las reglas o normas o convenciones con las que rigen sus acciones. Todo está en la historia, en lo social-histórico, pero el anarquismo no es “historicista”.
El anarquismo hace una apuesta sobre el principio de preferencia: para todos los hombres [para todo hombre/mujer] la libertad es preferible a (es mejor que) la esclavitud. Para todos los hombres [para todo hombre/mujer] la dignidad es preferible a la ignominia.
El anarquismo es una ética y un ethos, siendo una teoría política.
“El espacio político de la Anarquía”. Eduardo Colombo, 2000.

En el último tiempo hemos visto hasta que punto ha llegado la contradicción en el actual sistema político-económico del país, entre las medidas planteadas desde la visión de “expertos” y los resultados alcanzados, especialmente en materia de educación. Ahora bien, este no es un tema nuevo, ha sido implementado en estos últimos 33 años de gobierno. ¿De qué se trata esto de los “expertos” en diversas materias? Sucede que las políticas públicas, las planificaciones económicas y sociales, el gasto fiscal, etc, ya no dependen en mayor medida de las decisiones políticas que se tomen en un gobierno, al menos en apariencia, sino de las decisiones técnicas y “científicas”, apelando a una cierta “racionalidad superior” de la que serían poseedores los diseñadores más importantes del actual modelo económico y político. Estos expertos, están por sobre el común de las personas, y son capaces de saber qué quieren la mayoría de ellas, y más aun, qué es lo que les conviene o no les conviene, tanto a nivel de sectores sociales como a nivel de país. ¿De dónde sale este poder inmanente que emana de las lúcidas conciencias de nuestros gobernantes? Pues de una ciencia económica y política que casualmente esta siendo impartida por el Fondo Monetario Internacional, por la Organización Mundial del Comercio, y por el gran señor Banco Mundial; como estos organismos son racionalmente superiores, han desarrollado amplias investigaciones en materia económica y política, y han experimentado incontables veces las teorías de que disponen, no pueden estar equivocados, más aun, no deben estar equivocados, porque sino, plaf, se viene abajo todo lo que han logrado desarrollar los “países exitosos en materia económica”.
Ahora dejando de lado la ironía, hay que ser claros con lo que está pasando en el país (y en el mundo):
- Se está concibiendo al país en términos de “empresa” o proyecto total y común, es decir, se está desarrollando una política en la cual no existen las diferencias o diversos intereses entre grupos sociales, se nos mete a todos en el mismo saco, siendo que somos muy distintos. Por otro lado, esta concepción hace pensar que el país se dirige “correcta o incorrectamente”, es decir, se apela a una abstracción superior, a una especie de ley económica, es decir una entidad teológica (en el sentido de superioridad), sin entender que las sociedades se dirigen según intereses particulares políticos, y no en base a leyes económicas.
- Se nos hace creer que hay cosas “mejores o peores para el país”, en base a decisiones técnicas ideológicamente marcadas, la economía política, es decir, el neoliberalismo es una IDEOLOGIA, no lo olvidemos, nos están imponiendo una ideología particular, fundándola no en criterios políticos explícitos, sino en decisiones de “expertos”, es decir abstrayendo la decisión política al plano científico, cosa particularmente falsa.
- Se nos hace creer que las decisiones políticas importantes en el país, como es la educación se debe basar en lo que digan los “entendidos en la materia”, y no en lo que la población exija, es decir no es una decisión democrática, sino impuesta, con esto se fija la autoridad de las decisiones no en los deseos de las personas, sino en la ciencia.
- Peligrosamente se despolitiza a la población, satanizando todo tipo de discusión política tildándola como innecesaria, insustancial o inservible. Pero precisamente estos señores quieren eso, que no tengamos opiniones políticas.
Estamos frente a una tecnocracia creciente a nivel nacional e internacional, esto es más peligroso de lo que pensamos, pues el confiar los destinos de la humanidad a una comunidad científica y tecnológica internacional necesariamente conlleva a una centralización del poder, es decir de la toma de decisiones, limitando las libertades individuales y grupales, y recortando la soberanía de los pueblos, sometiéndola a la autoridad de organismos burocráticos mundiales como los nombrados anteriormente. Estamos peligrosamente ante una tecnoburocracia, cada vez más excluyente en la toma decisiones, pues mientras menos puedan decir las personas acerca de su propia vida, más dejan en manos de “los que saben”, centralizando así cada vez más el poder, esto nos llevará hacia un totalitarismo increíblemente disimulado, en la libertad de mercado por un lado, y por otro, en un Estado que cada vez se aboca a menos tareas sociales y sólo administra el modelo económico; siempre ha sido así, pero ahora es más descarado.

